Miedos y viajar

/ marzo 6, 2021/ Todas, Viajes

Antes de venir a Egipto tuve que cruzar millones de barreras. Covid, familia, miedos, acosadores, plata, amigos bien intencionados.

¿Como empezó todo?

Meditando sobre un libro de Deepak Chopra, me vi frente al Nilo y quise venir.

Decidí que Dios quería que viniera.

Me puse una foto de las pirámides de fondo de pantalla, en el celular, hice muchas pinturas sobre Egipto y hablé con una amiga que quería ir allá también.

Encontré amor, sexo, lujo, pirámides. Todo servido.

Di una charla sobre como hice para vivir afuera, ahí conocí a esta amiga y aprendí un montón enseñando.

Empecé a decirle a la gente que iba a venir y veía las reacciones, de sorpresa, de alegría. Me di cuenta que era algo positivo.

Averigüé sobre la visa para visitar el pais, la saqué. Le escribí a agencias de viaje, al hotel que quería ir y a todo lo que se me ocurría para cocrear el viaje con Dios, con el universo. Un día fue mágico, compré una guía y copié dibujos de arte, y cuando fui a la embajada los vi en unos cuadros enormes. Ahí casi me desmayo jaja. Fue muy fuerte. Otro día hice un dibujo de la cara de un faraón y en el supermercado el chico que me atendió tenía ese dibujo de tatuaje, el mismo día. Así me di cuenta que estaba creando el viaje. Otros días empecé a ver palabras en libros que estaba leyendo como «jeroglíficos», o iba caminando por la calle en San Telmo y pasaba por un taller de arte que me encantaba que tenía jeroglíficos dorados en la puerta. A llevar los papeles de la Visa fui con fe, con la plata de mis papas que tenía en ese momento, que me estaban ayudando. Eran lo que tenía y confié en que Dios me dio esos recursos para ser feliz. Hablé con una amiga sobre lo que necesitaría traer. Mis planes de gastos mensuales empezaron a ir ahí en lugar de las típicas cosas. El ahorro también es una herramienta super poderosa.

El día que hice un sobrecito para el pasaje como que energéticamente lo atraje y al mes ya me estaba yendo.

Me compré ropa para el viaje, armé la valija, regalé todo lo que tenía, hasta que llegó el día en que si no lo hacía sabía que no podía seguir viviendo.

Era el único camino.

Reservé el hotel. Necesité ayuda de una amiga para darme ánimo antes de ir. Estaba por reservar un hostel por miedo pero le conté de mi plan de hacer un viaje de lujo y reservé los primeros cinco días en Cairo uno frente a las pirámides.

Fui a tours a los lugares que quería, conocí un chico lindo, tuve sexo. Todo bien jaja.

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