Viajar y pintar

/ noviembre 27, 2020/ Escritura, Todas

Empecé un cuadro de una foto que saqué en Berlin. Me encanta porque me recuerda a ese momento. Me causa gracia porque en la foto aparecen dos personas muy resentidas. Hay un waffle hecho un corazón atrás lo cual me causa gracia también porque así es la vida. Todos comemos en lugar de amarnos, de amar a otros, de aceptarnos. Así viajamos, escapamos de nuestra realidad tan cruda, tan triste, tan llena de sentimientos que necesitamos esa vuelta de página, ese nuevo comenzar, ese nuevo despertar, la vuelta de tuerca como diría mi mamá. Nose si es ella la que decía eso pero es un dicho en Argentina. Aunque si pienso en una vuelta de tuerca pienso en locura. Pero bueno el artículo era sobre viajar. Fue hermoso ir a Berlin, a ese mercado maravilloso, lleno de frutas, de mieles de todos los sabores. Había muchas abejas rondando los frasquitos de todos colores y cremosos y una bandeja con cucharitas de madera de la cual podíamos probar. Con mamá fuimos ahí entre brazos y cucharas de un grupito de personas muy hambrientas y golosas. Había una miel de pistacho! Riquísima. Todo lo que probé en Europa con gusto a pistacho me fascinó, el financier de pistacho en Paris. Es como un ladrillito, como los lingotes de oro típicos de los dibujitos. Me parece que significa algo así, un día leí la receta y sobre su historia. Se hace con harina de almendras lo que le da una textura muy cremosa y mantecosa. Delicioso, mientras escribo se me hace agua la boca. Podría dedicarme a ser escritora de chefs, en esas revistas de cocina gourmet. Me acuerdo de una señora gorda que escribe sobre eso y aparece en documentales. Siempre me divirtió la idea de aparecer en un documental hablando sobre algún tema. Ahora hice un video sobre arte, ya lo estoy haciendo! Gracias Universo por todos estos regalos, tantos proyectos. En fin volvamos al mercado de Berlin, nos lo recomendó una chica en un hotel o en un hostel, alguien joven me dijo, tenés que ir ahí. Una chica alemana en Paris me lo contó. Ya me acordé, era morena con pelo largo, algo regordeta pero bastante linda atractiva y buena onda. En fin, cuando alguien me recomienda un lugar así yo hago caso y voy, y nunca me defraudan. Eso disfrutaba de mi trabajo en el hostel en Paris, contarle a los visitantes mis lugares preferidos y secretos o no tan conocidos de la ciudad, era una alegría para mi. A un señor le conté que estaba el mundial de futbol frente a la Torre Eiffel y fue y me dijo que se divirtió mucho. Yo también fui y la pasé bomba, con unos chicos ingleses, aunque se dieron cuenta de mi búsqueda de compañía. En fin en el mercado tengo otra foto de un sweater naranja y un gorro, y un bolso con un corazón que dice amo Berlin. Es un atuendo perfecto para ponerse, algún día me vestiré así para ir a un concierto de música. Me acuerdo que mi amigo L fue a la bienal de Venecia y a mi me interesó mucho cuando me lo contó. Después fui unos días y la pasé genial! Fue un adelanto de la vida de pintura que me esperaba. Todo pasa por algo. Es el Universo, marcándome el camino. Gracias gracias gracias como diría mi amiga N.

Compartir esta entrada