Toldo de rayas

/ agosto 3, 2020/ Creatividad, Fotografia

Esta foto me genera nostalgia. Me encantan los colores que cubren el techo de ese negocio. La foto de la chica con el rodete. La esquina. Parece una tienda de dulces. Me encanta esa combinación de colores, un verde lima como la planta y un amarillo patito. Como ropa de bebe. Por ahí fueron los primeros colores que vi en mi infancia. Dicen que el color y las texturas son nuestras primeras memorias. Por eso es tan placentero pintar. Al apoyar el pincel en el lienzo como diría mi amiga Marga uno se transporta a ese estado de inocencia, de quietud, de calma. Se derriten las barreras mentales que a uno lo frenan antes de empezar a pintar. Hoy tuve todo el día libre, lo único que pude hacer fue una capa de barniz y escribir mi nombre. Me felicito por ello. El amor, el amor es todo. Yo amo esta foto. Yo amo este blog. Yo amo compartir sobre creatividad porque es sorprendente, se abren posibilidades y mundos ante cada palabra, cada suspiro, ante cada pincelada, es la naturaleza misma. Como si flores crecieran de mis manos mientras escribo, o plumas que se dibujaran alrededor de mi cabeza, o si pinceles acariciaran la cara de mi amante invisible, ese que nose si algún día llegará. Si el amor es todo entonces de que vivo yo? Amando lo que no me gusta. Eligiendo, recordando. Amo estar acá frente a esta computadora. Me ayuda a conocerme y a presentarme, a abrirme de una forma que hace unos años nunca hubiera imaginado posible. La vergüenza que me dio empezar a mostrar mi verdadero ser. Mi amiga me dice que mis pinturas transmiten alegría, pero es una alegría que no logro transmitir de otra manera a quienes me rodean, tengo unos bloqueos internos que me alejan de mi verdadero ser. Pero no puedo ser tan dura conmigo misma. Soy una fuente de amor, de belleza, de confianza, de exuberancia, de paz y tranquilidad. Espero poder transmitir eso en mis talleres.

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